

AMIGOS
DE LOS HUMEDALES DEL SUR DE ALICANTE (AHSA)
17
de junio de 2002
AHSA
alega contra la urbanización del sector AR-1 de Arenales del Sol, 645.000 m2
situados junto al Clot de Galvany y las dunas del Carabassí en los que se
pretenden construir 3.200 viviendas y un hotel. Solicitan la protección de
600.000 m2 a fin de evitar el gravísimo impacto ambiental y paisajístico de la
urbanización sobre el Clot de Galvany y las dunas del Carabassí, dos espacios
naturales protegidos mediante el LIC de Tabarca e incluidos en el Paraje Natural
Municipal del Clot de Galvany. Proponen en los 45.000 m2 restantes, muy
degradados y situados junto a la Avenida de la Costa Blanca, una actuación
urbanística de iniciativa municipal destinada a construir dotaciones públicas
para el núcleo actual de Arenales. Consideran que la actuación urbanística
proyectada va a suponer una importante pérdida de calidad de vida para los
vecinos de Arenales.
Los conservacionistas denuncian que 100.000 m2 del sector se localizan en el
interior de la cuenca de afección establecida en torno al Clot de Galvany por
la Consellería de Medio Ambiente en el Catálogo de Zonas Húmedas de la
Comunidad Valenciana. Esa cifra se eleva a a 450.000 m2 si se considera la
cuenca hidrológica real del Clot.
AHSA ha presentado alegaciones ante el Ayuntamiento de Elche contra la
urbanización del sector AR-1 de Arenales del Sol, 645.000 m2 situados junto al
Clot de Galvany y las dunas del Carabassí en los que se pretenden construir
3.200 viviendas para alojar a unas 10.000 personas y un hotel. AHSA considera
que la actuación urbanística va a provocar un gravísimo impacto ambiental
(fuerte incremento de la presión humana) y paisajístico sobre espacios tán frágiles
desde el punto de vista ecológico como el Clot de Galvany y las dunas del
Carabassí, dos espacios naturales protegidos mediante la figura de Lugar de
Importancia Comunitaria (LIC) por la Unión Europea (LIC de Tabarca) e incluidos
en la delimitación del Paraje Natural Municipal del Clot de Galvany. Además de
solicitar al Ayuntamiento que no se apruebe el proyecto de urbanización del
sector, hemos solicitado la desclasificación de 600.000 m2 a fin de que se
clasifiquen como suelo no urbanizable de especial protección.
Esos 600.000 m2 para los que AHSA reclama especial protección pueden dividirse
en dos áreas. Una de ellas, de 70.000 m2, situada al norte del sector AR-1 y en
donde se plantea la construcción de 650 viviendas en edificios de 6 plantas,
aunque presenta terrenos muy degradados, debiera de protegerse en función de su
gran cercanía a la zona húmeda del Clot de Galvany (a escasos 250 metros) y de
su localización en el interior de la cuenca de afección establecida por la
Consellería de Medio Ambiente en torno al Clot de Galvany en el proyecto de Catálogo
de Zonas Húmedas de la Comunidad Valenciana. El impacto paisajistico ocasionado
sobre el Clot por la construcción de edificios de 6 plantas en una posición
tan cercana va a ser muy importante.
La segunda de las áreas abarca 530.000 m2, de los que 30.000 m2 también se
localizan en la cuenca de afección del Clot de Galvany (en total 100.000 m2 del
sector AR-1 se localizan en el interior de dicha cuenca, cifra que se eleva a
450.000 m2 si consideramos la cuenca hidrológica real del Clot), extendiéndose
hasta las cercanías del Aula de la Naturaleza del Clot de Galvany. Se trata de
un área de lomas (las lomas del Carabassí) con vegetación natural en buen
estado de conservación y gran valor paisajístico que se va a arrasar con la
construcción de 2.550 viviendas (2.000 de ellas también en edificios de 6
plantas), del hotel previsto (de tres plantas) que finalmente se ubica a escasos
350 metros del Aula de la Naturaleza, de grandes viales y aparcamientos, y de
dotaciones deportivas, "salvándose" únicamente 92.000 m2 (un 14% de
la superficie total del sector) que se integran en dos parques públicos
urbanos. El impacto paisajístico que va a suponer la construcción de edificios
de 6 plantas en la parte más elevada de las lomas situadas entre el depósito
de agua de Arenales y el Aula de la Naturaleza del Clot va a ser brutal, al
prolongar el actual "murallón" de edificios de 6 plantas, que se
interrumpe a la altura del depósito de agua, hasta las cercanías del Aula,
eliminándose el único sector del frente costero de las lomas del Carabassí
libre de edificaciones que puede observarse tanto desde el propio Clot de
Galvany como desde la playa del Carabassí, desapareciendo un fondo paisajístico
de gran calidad ambiental. Al otro lado del Aula, ya en término de Santa Pola,
las construcciones de viviendas vuelven a "amurallar" el paisaje,
encaramándose hasta el sector más elevado de la Sierra de Santa Pola. El Plan
Parcial aprobado por el Ayuntamiento contiene un anexo dedicado al impacto
paisajístico de las edificaciones (que no se sometió a exposición pública en
su momento) que es claramente incompleto, al considerar únicamente el paisaje
observado desde el Aula de la Naturaleza del Clot, obviando otras perspectivas
posibles desde otro puntos de observación, tales como desde la charca principal
del Clot, desde la playa del Carabassí o desde la propia superficie del mar
(observador situado en una embarcación). Desde esos otros puntos de observación,
ignorados en el anexo mencionado, el paisaje quedaría dramáticamente
desvirtuado en lo que se refiere al tramo de las lomas del Carabassí situado
entre el depósito de agua de Arenales y el Aula de la Naturaleza.
Por otro lado, sobre el frente sur de ese sector de lomas aún libres de
edificación se han proyectado dos grandes viales que discurren por vaguadas de
gran valor ambiental, conectando la actual Avenida de la Costa Blanca con la
Avenida de San Bartolomé de Tirajana. Desde AHSA hemos propuesto que el tráfico
que actualmente discurre por la Avenida de la Costa Blanca se desvíe a la
Avenida de Tirajana a través de la Calle de las Islas Canarias a partir de la
rotonda existente junto al depósito de agua de Arenales. Así se eliminaría la
totalidad del tramo de la Avenida de la Costa Blanca (550 metros lineales de
vial) que actualmente conecta la rotonda del depósito de agua con las
urbanizaciones de Gran Alacant, en Santa Pola, una carretera que atraviesa el
Paraje del Clot a la altura de la charca de contacto. El proyecto de urbanización
únicamente contempla la eliminación parcial de ese vial (el tramo que
correspondería a uno de los parques urbanos previstos, 250 metros lineales de
vial).
El hecho de que los terrenos cuenten con un un plan parcial aprobado el pasado
mes de marzo por el Ayuntamiento (una aprobación que AHSA va a recurrir
judicialmente) no es obstáculo para que el Ayuntamiento pueda desclasificar los
terrenos del sector. Adelantamos ya que la desclasificación propuesta por AHSA
únicamente implicaría una indemnización económica a la Agrupación de Interés
Urbanístico promotora de la urbanización del sector AR-1 en concepto de gastos
de redacción de proyectos (varios miles de euros a los sumo), nunca en concepto
de lucro cesante. Ayuntamientos gobernados por el PSOE en las Baleares, como el
de Calviá, han procedido a desclasificar cientos de hectáreas de suelo
urbanizable, en ocasiones incluso con plan parcial aprobado, al entender que los
escasos terrenos del litoral que aún se mantenían sin urbanizar tenían que
preservarse de los procesos de ocupación urbanística. Entendemos que lo mismo
debiera de plantearse en el litoral ilicitano, tanto en Arenales del Sol como en
La Marina, aunque desgraciadamente el equipo de gobierno socialista aprueba una
tras otra actuaciones urbanísticas en esa franja litoral (sector MR-9 en La
Marina, plan parcial del AR-1 en Arenales) que van a suponer un importante
deterioro medioambiental y paisajístico. Parece ser que el litoral ilicitano
está excluido de la moratoria urbanística que propugna el secretario general
de los socialistas valencianos, Joan Ignasi Pla, para el litoral valenciano.
No nos parece aceptable que Elche apueste por el mismo modelo de masiva ocupación
del territorio, en el entorno del Paraje del Clot de Galvany, que está produciéndose
en Santa Pola, contribuyendo de ese modo a su cerco urbanístico y a dificultar
su supervivencia como espacio natural, facilitando en cambio su transformación
en una especie de jardín urbano. Si realmente el Ayuntamiento de Elche quiere
proteger como espacio natural el Clot de Galvany y el resto de espacios
integrados en el futuro Paraje Natural Municipal ha de apostar decididamente por
paralizar el crecimiento urbanístico en su entorno, desclasificando la mayor
parte de los terrenos del sector AR-1. Lo contrario es apostar por un modelo de
ocupación del territorio obsoleto e insostenible ambientalmente que únicamente
persigue favorecer los intereses económicos de una serie de particulares en
detrimento de la protección de los escasos terrenos de la franja litoral que
han conseguido mantenerse libres de procesos de urbanización.
Finalmente, consideramos que la construcción de la urbanización proyectada va
a suponer una importante pérdida de calidad de vida para los vecinos de
Arenales, al aumentar de forma importante el tráfico rodado, al masificarse las
playas, al reducirse las actuales condiciones de tranquilidad, al poder surgir
fenómenos de inseguridad ciudadana que hasta el momento son ajenos a este núcleo
costero o al degradarse un paisaje costero que forma parte del patrimonio
colectivo. Atendiendo a una de las demandas reiteradamente expresada por los
vecinos de Arenales, la carencia de dotaciones públicas, AHSA ha propuesto al
Ayuntamiento que en los 45.000 m2 del sector AR-1 para los que no reclamamos su
especial protección, que corresponden a terrenos situados junto a la Avenida de
la Costa Blanca muy degradados en la actualidad por vertidos de tierras y
escombros, se impulse una actuación urbanística de iniciativa municipal a fin
de construir una serie de dotaciones públicas para el núcleo urbano de
Arenales: un centro social, una biblioteca, una zona deportiva, dotaciones
sanitarias y educativas, etc.
Miguel Angel Pavón, Presidente de AHSA.