
INFORMACIÓN 29-5-2002
Preocupación
del calzado ante las nuevas exigencias sobre vertidos industriales.
Las
empresas deberán presentar antes del 1 de julio una declaración de producción
de aguas residuales
DOMINGO LÓPEZ
La modificación del
reglamento del canon de saneamiento referido a los usos industriales, aprobado
por la Generalitat en diciembre del pasado año, obliga a las empresas del
calzado a presentar una declaración de producción de aguas residuales, que
deberá hacerse efectiva antes del próximo día 1 de julio. Esta nueva
normativa está generando preocupación en el sector, ya que todavía no se
tienen muy claras las obligaciones.
El secretario de la Asociación de Industriales del Calzado de Elche, Pedro Méndez,
ha recordado que a partir de las siete de la tarde de mañana se celebra,
precisamente, en la sede de la asociación una jornada informativa sobre este
asunto. «Las empresas deben saber qué tipo de modificaciones o arreglos deberán
hacer en sus instalaciones para adaptarse a la nueva normativa, ya que las
inspecciones llegarán de un momento a otro. Sin embargo, muchos todavía no
tienen claro si tienen o no que hacer análisis de sus aguas residuales para
comprobar si están contaminando o no», comentó.
La normativa establece que, dependiendo del tipo de vertidos de la empresa, la
declaración de producción de aguas residuales deberá ir acompañada con un
informe de ensayo de todos los focos de vertidos existentes en la empresa y éste
análisis debe ser realizado por un laboratorio homologado por la Generalitat.
Por otro lado, las empresas con vertidos únicamente domésticos (procedentes de
aparatos sanitarios), deben presentar una certificación sobre dicha
circunstancia realizada por un técnico independiente.
Casos
asimilables
Pedro Méndez indica que en el calzado habrá casos de empresas cuyos vertidos
«pueden ser asimilables a los urbanos y podrán ir directamente a la red de
alcantarillado. En otros casos, será necesario un tratamiento medioambiental»,
comentó.
Todos estos aspectos intentarán ser aclarados mañana, así como el plan de
ayudas que se ha fijado (finaliza el 15 de junio) para que las empresas que estén
obligadas a presentar la citada declaración puedan afrontar la toma de muestras
y realización de analíticas. Estas ayudas sólo se conceden a empresas con
menos de 30 trabajadores y con una cifra de negocios no superior a los 3
millones de euros (500 millones de pesetas) al año.