Los inconvenientes:
Pérdida del contacto visual con los alumnos al
tener que darle la espalda a alguien.
Desatención por parte de los alumnos cuando se trata
de niños.
Posible perdida del rol de profesor, debido a factores psicológicos
como verse a la misma altura (física) del profesor,
o ver en el profesor un elemento más de juego.
El profesor puede ser un estorbo si el espacio es reducido.
Estas son sólo algunas ventajas e inconvenientes
que se me ocurren pero hay más. Creo que son suficientes
para descartar este razonamiento erróneo. Un monitor
que se mete al agua tiene que tener una razón para
hacerlo y lo mismo se puede decir del que se queda fuera.
No tiene mucho sentido dar una clase de perfeccionamiento
desde dentro del agua, salvo en contadas excepciones.