Es algo que hemos sufrido en alguna ocasión todos los que
practicamos deporte. Lo más curioso es que todavía
no se sabe con certeza a qué se debe. Algo también
muy curioso es que con la edad disminuye su aparición.
Existen varias teorías sobre las causas que lo originan:
1- Aporte insuficiente de sangre al diafragma que, como sabréis,
es el músculo principal de la respiración. Pero
esto no explica porque el dolor se desplaza hacia la zona abdominal.
2- Sobrecarga en los ligamentos del diafragma, originada por
movimientos arriba-abajo. En ese caso tendría que soportar
el empuje de los órganos situado por debajo de él.
Si hay alimentos este empuje es mayor debido al mayor peso del
estomago.
3- Según las últimas teorías, el estomago
roza cuando está lleno con el peritoneo y este se irrita
produciendo dolor. El peritoneo es una membrana muy sensible
que rodea al estomago
Para evitar el flato es conveniente que no comas a menos de
2 o 3 horas de tu sesión de ejercicio y evita los alimentos
con mucho azúcar grasa y sal.
Bebe mucho pero a pequeños sorbos pero nunca bebidas con
gas.
En el caso de que ya te duela, lo mejor es que pares la actividad,
te flexiones hacia delante y presiones, masajeando la zona dolorosa.
También ayuda que respires muy profundamente.