Fijaros en cómo varía el combustible
utilizado por los músculos en función de la intensidad
del ejercicio:
- Cuando te ejercitas al 50 del máximo la energía
que usas es un 10% de carbohidratos y un 90% de grasa.
- Al 75% de tu FCm, la energía procede en un 40% de los
hidratos de carbono y en un 60% de la grasa..
Al aumentar la intensidad cada vez usamos menos grasa para obtener
nuestra energía, porque la grasa es un combustible lento.
Visto esto da la impresión de que es mejor el ejercicio
de baja intensidad para quemar la grasa, pero resulta que al aumentar
la intensidad, la cantidad de calorias que se consumen se dispara.
Como ejemplo para que quede claro:
En media hora de ejercicio aeróbico al 50% (ritmo lento)
se queman 210 Kcal en total, de las que el 90 provienen de la
grasa, unas 200 Kcal.
En el mismo tiempo pero yendo al 75% (ritmo medio-rápido)
se queman 420 Kcal totales, de las que sólo el 60% provienen
de la grasa, pero este 60% son 250 Kcal, o sea que quemamos
más grasa que cuando hacemos el ejercicio a ritmo lento.
Conviene saber también que a partir de una intensidad mayor
al 85% de la FCm, apenas se quema nada de grasa, así que
si tu objetivo es quemar grasa tómate el pulso y muévete
entre el 75% y el 85% de tu FCm.