2- El monitor debe ser puntual. Debe esperar a los alumnos
en la piscina y nunca al revés. No solo es una cuestión
de educación, sino también de seguridad.
3- Debe velar por la seguridad de sus alumnos. Esto es especialmente
importante cuando se trata de niños. En el caso de
niños o adultos de iniciación debe mantener
contacto visual en todo momento. Incluso cuando se separa
del agua a coger material debe mirar de reojo. Por supuesto,
no debe proponer actividades que supongan un peligro como:
saltos cerca del borde o de espaldas, saltos en grupos sin
control, carreras por el borde de la piscina
4- Un monitor no debe usar palabras malsonantes. Delante
de los niños es obvio que no hay que hacerlo, pero
con los adultos tampoco es recomendable; No a todo el mundo
le gusta el lenguaje soez y el que lo usa habitualmente
no suele hacer distinción delante de los niños.
5- No debe tener actitudes sexistas (feministas y/o machistas),
racistas, xenófobas, homófobas etc. especialmente
con niños. Este punto pasa desapercibido a menudo,
pero es habitual oír frases como estas: "pegarle
a una niña es de mariquitas" o "déjale
ventaja que es niña". Los niños son verdaderas
esponjas, y gran parte de lo que ven y oyen, lo reproducen
ellos mismos dando lugar a veces a conductas nada deseables.
6- El monitor debe ser claro en sus explicaciones. Atenderá
a la edad del alumno, especialmente en el caso de niños
y adultos de mayor edad. Debe adaptar su lenguaje al nivel
de conocimiento de la natación de la persona con
la que habla.