La universidad de Connectitud realizó un experimento sobre
el consumo de proteínas en los deportistas.
Dio como resultado que los deportistas que siguieron una dieta
alta en proteínas durante cuatro semanas sufrieron de cierto
grado de deshidratación y problemas de riñones como
por el exceso de proteínas en el cuerpo.
Según otro estudio, los atletas que consumían una
dieta alta en proteínas sufrieron un descenso en su capacidad
aeróbica, fatigándose con mayor facilidad.
Queda como recomendación seguir una dieta equilibrada en
la que el consumo de proteínas sea del 15% (25% de grasa
y 60% de hidratos de carbono).
También se debe procurar en la medida de lo posible, que
las proteínas sean de la mayor calidad posible: pescados,
carnes magras, clara de huevo, tofu, legumbres, lácteos
desnatados...